Hay tipografías pensadas para la dislexia, la baja visión o quien está aprendiendo a leer. Elige una o pulsa Aceptar para seguir con DM Sans, la habitual. Lo puedes cambiar cuando quieras desde el botón de arriba.
En una sesión de 60 minutos pasan cientos de cosas pequeñas: cuántas veces pide ayuda, en qué tipo de tarea se atasca, cuánto tarda en volver cuando se distrae, qué le ha salido solo por primera vez. Un reeducador atento al niño no puede, a la vez, anotarlo todo y compararlo con lo que pasó hace dos meses. Para eso está la herramienta.
La inteligencia artificial no trabaja con el niño: trabaja para el reeducador. No decide nada, no diagnostica nada y no habla con nadie.
«En septiembre necesitaba ayuda en 8 de cada 10 problemas de matemáticas; en diciembre, en 3. Se atasca sobre todo cuando el enunciado tiene más de dos frases, no con la operación. En las últimas cuatro sesiones ha explicado el problema con sus palabras antes de empezar, cosa que en octubre no hacía nunca.»
Sin la herramienta, ese mismo informe diría «ha mejorado en matemáticas y le cuesta la comprensión lectora». Es verdad, pero no sirve para decidir qué hacer en enero.Las marcas y la nota de voz funcionan sin grabar nada. Grabar la sesión añade precisión, porque la herramienta puede ver el minuto exacto y lo que pasaba alrededor, pero es vuestra decisión.
Un reeducador con esta ayuda ve más, se equivoca menos y explica mejor. Llega a cada sesión sabiendo qué pasó en la anterior minuto a minuto, no de memoria. Y vosotros recibís informes que dicen qué ha cambiado y en qué, con ejemplos, en lugar de «va mejor». Nos obliga también a nosotros: lo que pasa en la sesión queda registrado, y eso nos hace responsables de cada hora que pasamos con vuestro hijo.
¿Hablamos?Primera llamada de 20 minutos sin coste, con la directora técnica. Si no somos lo que necesitáis, os lo decimos.
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